Alberto, 30 años. Fontanero

[Alberto fue cliente de Coaching y del Sistema Ai Hop, presencialmente en Madrid]

Mi nombre es Alberto, tengo 30 años y soy fontanero.

 

Una mala racha de acontecimientos fue la detonante para decidirme a pedir ayuda profesional. Cuando llevaba sólo 4 sesiones de con Ainoa, ya experimenté una notable mejoría. Necesitaba ayuda en diversos campos. Fobias, estado de ansiedad, falta de autoestima. Falta de asertividad, problemas en las relaciones familiares, etc.

 

Lo más importante cuanto uno decide pedir este tipo de ayuda, es ir decidido a tratar los problemas a fondo. Ser lo mas transparente posible y confiar en la persona que te trata.

 

En este caso, Ainoa hace que las cosas sean muy fáciles de llevar. Por su carácter comprometido y su empatía natural.

 

Igual de importante es trabajar por ti mismo con las herramientas que te da. Y es que el que tiene que hacer el 70% del trabajo eres tú. El camino te lo pueden enseñar, pero tú eres quien tiene que recorrerlo.

 

Por mi experiencia personal, he descubierto que lo mas difícil es percatarse de que uno tiene problemas. Y querer cambiar. Después viene aceptarlos y pedir ayuda. Y por último, es resolverlos. Ésto no requiere tanta dificultad -que sí trabajo- como puede parecer en un principio.

 

Para mi, la clave del éxito para alguien que acuda a Coaching, es transparencia y trabajo.

 


(ACTUALIZACIÓN):

 

La verdad es que ya tenía curiosidad por la Grafología, (o el estudio de la personalidad a través de la letra). Pero me he sorprendido mas de lo que esperaba al hacerme el estudio. Sobre todo es asombroso como se puede sacar tanto de tan poco ¡¡4 líneas y una firma!! (En mi caso)

 

Me sentí muy bien al saber todas esas cosas. Es muy frustrante no saber por qué tienes o dejas de tener ciertos comportamientos. Y al decirte todas esas cosas, es cuando te sientes COMPRENDIDO POR TI MISMO.

 

Es muy importante que te lo sepan trasmitir de la forma correcta. Y Ainoa tiene la capacidad de trasmitirlo de forma cálida y suave.

 

Otra cosa que me llamó la atención es que no es lo mismo que te lo digan, a que las tengas todas por escrito, en vivo y en directo, todas juntas.

 

Antes de empezar con los Procesos de Coaching me sentía muy frustrado y bastante a disgusto conmigo mismo.

 

Después de pasar por los procesos, me hice el Estudio Grafológico y vi todas esas cosas que habíamos tocado. Fue la guinda del pastel a un proceso que se hace largo y duro, pero muy necesario.

 

Y ahí estoy yo, descrito en un par de folios, como por arte de magia. ¡¡Guardo mi análisis como oro en paño!!