Siempre me ha fascinado esta imagen (la primera vez que la vi fue en la portada de un disco de Pink Floyd) y es que tiene algo tan cautivador y simbólico…
Si la miras de izquierda a derecha, nos habla de una transformación de lo negativo, 🌈 de la oscuridad a la luz, al color. De provocar un cambio favorable.
Hay muchas personas que son así, como el Rey Midas ✨, que según la leyenda, todo lo que tocaba lo convertía en oro.
Y si miras la imagen de derecha a izquierda 🕳️🖤 vemos el efecto contrario. Absorber y vaciar lo positivo, transformarlo en oscuridad.
Como un vampiro emocional, que drena la energía y el optimismo ajeno con sus quejas, contagiando sus miedos, su pesimismo… El Rey Mierdas 💩.
Pero ojo, que todos hemos sido ambos en diferentes momentos de nuestras vidas (aunque de forma natural tendemos más hacia un lado u otro).
Lo bueno del Rey Midas es que todo el mundo a su alrededor se beneficia de ese poder buenrollero que tiene, es un gusto tenerle cerca. Y seguramente ese optimismo también se lo aplica a si mismo.
Pero esto no siempre es tan happy flower como pueda parecer, también tiene su parte mala.
Y es que, al ser una esponja emocional, se suele contagiar de las emociones ajenas. Por eso necesita limpiarse y recargarse (si no quiere quedarse como un guiñapo…)
✨ A veces los Reyes Midas son quienes escuchan a todos, quienes median en los conflictos, intentan poner paz y entendimiento, permiten que los demás se desahoguen. Son quienes apoyan, consuelan, guardan secretos, secan lágrimas, dan consejos para abrir mentes y corazones… Cargan con mucha responsabilidad (que a veces pesa una tonelada) y no siempre encuentran ellos a otro ‘transmutador de energías’ que esté tan disponible como lo están ellos. O a veces ni se permiten el lujo de apoyarse en otro ser humano (no es su rol).
✨Hay otra clase de Rey Midas en la familia, que a menudo parecen lo contrario. Son las “ovejas negras”, los incomprendidos, los que se salen del sistema familiar y rompen con los patrones nocivos; o tiran de la manta, sacando a la luz todo lo que no funciona. Son incómodos y dolorosos, pero facilitan la evolución del clan. Suelen enfrentarse a la dolorosa posición de no saber cuál es su sitio, sintiéndose diferentes, inadecuados, incluso enfadados con los suyos. Tienen que buscarse a sí mismos, de-construirse para re-construirse. Aprender a pertenecer sin dejar de ser ellos mismos. Aceptar y perdonar (o mejor dicho, quedarse en paz con lo que no funciona como quieren).
Si estás aquí, es bastante probable que:
– O bien necesites protegerte de los Rey Mierdas
– O quieras dejar de serlo tú, si la negatividad se ha apoderado de ti.
– O eres algún tipo de Rey Midas y necesitas aprender a controlar tu poder.
Sea como sea, una buena forma de hacer transformaciones internas es aprovechar los recursos gratuitos que hay a nuestro alcance, que afortunadamente son muchísimos.
Y una mejor forma aún es que te acompañe personalmente a 💩▶️✨.
Con cariño,
Ainoa
PD: Tienes la primera sesión a precio reducido, para que puedas probar sin compromiso.



