Contraseña correcta

mujer-pc-trabajo

El otro día necesité entrar en mi correo desde otro ordenador que no es el mío habitual. Llevaba tanto sin meter la contraseña, que hasta me costó recordarla.

La escribí una primera vez y MEEEEC! error.

 

– Yo: Vaya, se me habrá ido el dedito… Venga, ahora más concentrada.

– Señores de Gmail: Nop!

– Yo: Vale, a ver ahora…

– Gmail: Tampoco.

– Yo: ¿Será que he dado sin querer a la tecla de mayúsculas? 

– Gmail: De eso nada, monada.

– Yo, con menos paciencia cada vez: ¡Jooolín, venga, ahora mostrando la contraseña, a ver si es que me estoy confundiendo!

– Gmail: Nanai, marca las fotos de semáforos para verificar que no eres un robot.

 

Bueno pues así estuve un rato, convencida de que estaba metiendo bien los datos.

Y al final resultó que no, claro 🙂

 

Y oye, que así funciona también la vida.

Te crees que es cuestión de seguir insistiendo, cuando al final era una C, no una G.

Piensas que las cosas no están saliendo como tú quieres porque no lo intentas con suficiente ahínco… cuando quizás sea porque la estrategia no es la adecuada, hay que meter alguna modificación.

O porque no estás haciendo lo correcto, no estás teniendo en cuenta las circunstancias, o porque no es el momento adecuado.

Si te estás confundiendo en un solo dígito en la contraseña del Bienestar Interior (o de la Felicidad, o de las Relaciones Satisfactorias), por más que intentes una y otra vez escribirla, no te dejará acceder.

A veces es cuestión de un cambio pequeñito, pero fundamental.

Ainoa

 

PD 1: Al final, después de un buen rato peleándome con el teclado, decidí darle al botón de “solicitar ayuda para recuperar contraseña” y resolví el problema en un periquete. Estoy segura de que lo hubiera conseguido por mi misma, pero no tenía necesidad de acabar harta y enfadada.

PD 2: Si tú también prefieres dejar de frustrarte y de perder el tiempo, aquí aprendes tu propio password y puedes contar con mi ayuda cuando quieras.