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¿Cómo conseguir hábitos saludables?

¿Cómo conseguir hábitos saludables?

22.05.2017.

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Hábitos saludables

¿Alguna vez has intentado instaurar un nuevo hábito, pero la motivación te ha durado más bien poco? Te has emocionado imaginando cómo transformará tu vida, pero pasado un tiempo lo abandonas… Empiezas con mucho ánimo, pero enseguida te rindes. Te confías creyendo que en menos de un mes ya lo tienes controlado, y al final terminas abandonando.

 

bici carrera

 

 

Esto es algo muy habitual, así que vamos a ver qué podemos hacer para evitar frustrarnos y tirar la toalla.

 

Madrugar. Ser productivo. No criticar. Dormir 8 horas. Reciclar. Ser más amable. Estudiar un idioma. Mantener la casa ordenada. Tener pensamientos positivos. Ser Agradecido. Dedicarte una hora diaria para ti. Leer cada noche,… Son ejemplos de “hábitos saludables”. Así que ten en cuenta que en este artículo no sólo me refiero a mejorar tu dieta o hacer ejercicio. Un hábito positivo es, en general, cualquier acto repetido en el tiempo, que te ayude a llevar una vida más feliz, más consciente, organizada y deseable para ti.

 

 

¿Cuánto se tarda en adquirir un hábito?

 

Un estudio del University College de Londres, realizado por Jane Wardle, asegura que en verdad son necesarios 66 días para crear realmente un hábito y mantenerlo durante años. Es decir, para llegar a automatizarlo absolutamente, sin necesidad de voluntad. Sin tener que pensar en ponerte a hacerlo, porque ya te sale solo de forma natural.

 

reloj muñeca tiempo

 

Hasta ahora se creía que los hábitos se adquirían en 21 o en 28 días. Pero realmente no es tiempo suficiente para que las neuronas generen y asienten esas nuevas conexiones, hasta el punto del automatismo.

 

¿Entonces? Si habías intentado alcanzar tu meta esforzándote a tope durante 21 días y relajándote después, habrás comprobado que el hábito no te duró mucho más.

 

Claro, porque al no estar del todo asimilado el nuevo comportamiento (pero tú creerte que sí), te relajas con tu objetivo… Y eso hace que termines abandonándolo, ¡después de todo el esfuerzo que te había costado!

 

Entonces, antes de ponerte como loco a adquirir cualquier hábito saludable que se ponga de moda o se te pase por la cabeza, para un momento y analiza.

 

Es muy importante tener en cuenta dos cosas:

 

  • Cuánto esfuerzo te van a llevar las acciones que componen ese nuevo hábito. Ten en cuenta, que no es lo mismo comer una pieza de fruta al día, que correr 20 kilómetros por las mañanas.  Puede que el segundo hábito conlleva madrugar más de lo que estás costumbrado. No desayunar hasta que vuelvas de tu carrera. Vencer la pereza mortal matutina. Seguir con tu objetivo aunque llueva, nieve o truene ahí fuera. Reorganizar todo tu horario para que quepa en él tu nueva actividad… Sin embargo, comerte la manzana es tan sencillo como ir a la nevera, lavar la fruta y llevártela a la boca.

 

  • Y SOBRE TODO, que ese hábito vaya con tus valores. Que te sientas retado y motivado para lograr tu objetivo, porque es algo que va contigo, es importante para ti.

 

Tu “para qué”

 

Cuanto más conectado estés con el motivo de tu objetivo, más fácil te resultará conseguirlo.

 

Pregúntate “para qué” quieres conseguir instaurar ese hábito (no “por qué”)

 

Por ejemplo, si para ti es importante la salud, tener energía para vivir bien y a gusto en tu cuerpo, seguro que te costará mucho menos introducir hábitos saludables en tu dieta, o hacer ejercicio a diario.

 

ensalada sano dieta saludable

 

En cambio, si te pones a hacer la “operación bikini” porque tu mejor amiga también la hace (pero en el fondo te da bastante igual adelgazar), es MUY fácil que no dures ni una semana.

 

La recompensa

 

Para mantener la motivación, es muy potente hacer un ejercicio de visualización.

 

Imagínate a ti mismo dentro de X tiempo. Cuando ya tengas instaurado tu nuevo hábito sin esfuerzo, y tu vida haya mejorado como deseas. Visualízate disfrutando del resultado, de los frutos que te traerá esa nueva costumbre beneficiosa. Siéntete como te sentirás. Lleno de satisfacción y energía.

imaginate con tu objetivo logrado cuerpo abdominales

 

Haz este sencillo ejercicio cada vez que te fallen las fuerzas, o necesites re-enfocarte en tu hábito.

El precio a pagar

 

Antes de ponerte a hacer nada, piensa por un momento  cuál va a ser el coste de inversión de tu objetivo. Es decir, cuánto esfuerzo, tiempo, energía y dinero le vas a tener que dedicar para lograrlo bien.

 

Y sobre todo, medita si estás dispuesto a pagar el precio (esfuerzo) que te va a costar conseguir la recompensa (el objetivo que quieres lograr). Sé sincero contigo mismo y comprométete a tope si decides continuar.

 

tocar piano

 

Por ejemplo: Si te encantaría ser un virtuoso tocando el piano, pero te das cuenta de que no estás dispuesto a invertir 4 horas diarias en practicar… Es que realmente no deseas ése objetivo. O igual te estás poniendo metas excesivamente altas. O puede que no estés conectado con el motivo real. ¿Para qué quieres ser un genio del teclado? ¿Pretendes trabajar como músico? (entonces esfuérzate a tope) ¿O simplemente deseas impresionar a tu familia? (en ese caso, quizás sería suficiente con tocarlo bien).

¿Estás realmente dispuesto?

 

Visualízate ahora haciendo cada una de las acciones que componen tu hábito.

 

Por ejemplo: Imagínate madrugando, venciendo la pereza. Poniéndote las zapatillas de deporte mientras bostezas muerto de sueño a las 6 de la mañana. Abriendo la puerta y sintiendo el frío de la calle. Empezando a dar los primeros pasos y notando cómo va subiendo tu energía. Imagínate corriendo cada vez más rápido, más fuerte, más lejos. Sintiéndote cada vez mejor, más motivado y orgulloso de ti mismo. Imagínate recordando lo que te ha costado madrugar ese día y sintiendo la satisfacción de haber sido fuerte…

 

habito saludable correr ejercicio deporte

 

Imagínate también haciendo eso un día que estés realmente cansado. Que te encuentres mal. Que no hayas podido dormir a penas y te duela la cabeza. Visualízate estirando, poniendo tu cuerpo en marcha y no tirando ni aún así la toalla.

 

¡Ojo, que no te quiero desmotivar! Todo lo contrario. El objetivo de esta dinámica es conectar con ese coste de inversión de tu hábito. Que seas realista y te des cuenta de que no todo va a ser un “caminito de rosas”. Porquequien quiere algo, algo le cuesta.

 

Así que, cuanto más consciente seas (desde el principio) de QUÉ y CUÁNTO te va a costar, más posibilidades de éxito tendrás.

 

Una meta a la vez

 

Una vez evaluado todo esto, te recomiendo que empieces con una meta a la vez. Sobre todo si ves que los hábitos que quieres introducir te van a requerir mucha energía, tiempo o esfuerzo.

 

Más vale poco a poco y bien hecho, que todo a lo grande, pero a medias.

A veces nos emocionamos al  imaginar un nuevo estilo de vida más saludable y beneficioso… pero si no canalizamos bien esa motivación, se puede volver en nuestra contra.

 

correr running ejercicio

 

¡¡Pero atención!! Que ésto no es una regla universal. Cada persona es un mundo.

 

Hay quienes tienen mucha fuerza de voluntad, o mucha constancia, o mucho enfoque… y consiguen todo lo que se proponen, cueste lo que cueste.

Hay quienes llevan una vida más o menos ordenada y comedida, pero  aún así les cuesta un poco introducir nuevos hábitos.

Hay otras personas que se les hace un mundo cualquier cambio de rutina, etc.

 

bicicleta carretera

 

Así que lo importante es que te conozcas bien y sepas tus puntos fuertes y débiles. Así tendrás detectados los obstáculos que deberás controlar y reducir. Y las fortalezas en las que puedes y debes apoyarte.

 

En definitiva, digamos que lo de ponerse una sola meta o ir a por varias a la vez, depende de cada uno. De tu forma de ser, de la magnitud del objetivo que te plantees, de la logística que requiera para conseguirlo. De la motivación personal y de lo conectado que estés con el objetivo final.

 

Mide tu progreso

 

Es fundamental empezar con el hábito y medir el avance que vas haciendo. Lo ideal es llevar un registro diario, de forma escrita, o mediante alguna app que te ayude.

 

Debes registrarlo, tanto si avanzas, como si “fallas” (aunque realmente, el único fallo sería abandonar… así que, aunque flaquees en algún momento, recuerda que eso significa que lo estás intentado, ¡y ya es un triunfo en sí mismo!)

 

Se trata de acumular el mayor número de días esforzándote por lograr tu hábito, para que tus neuronas sigan creando las conexiones necesarias. Aunque lógicamente, cuantos más aciertos acumules, más rápido será el proceso de automatización.

 

Analisis grafologico escritura letra firma dibujo

 

Después, es recomendable que te hagas una auto-evaluación cada 21 días. En caso de haber cumplido con tu objetivo todos esos días seguidos, es momento de aumentar la intensidad de esa acción, o de introducir una nueva.

 

La mejor manera de ver si es momento para hacer esto, es notar que esa acción que hacías, ya no te genera esfuerzo tras esos 21 días.

 

En caso de que aún te cueste mucho (o no hayas logrado hacerlo diariamente sin “fallar”), significa que aún no estás preparado para intensificar o introducir un nuevo hábito. Así que mejor continúa haciéndolo otros 21 días como hasta ahora, y después vuelve a evaluarte.

 

Consejos extra:

 

  • No te pongas metas demasiado elevadas. Así evitarás frustrarte y terminar abandonando o cogiéndole manía al objetivo.

 

  • ¡Cuidado con los malos hábitos! Este artículo que he escrito va sobre hábitos saludables, pero debes tener en cuenta que los malos se suelen adquirir mucho más rápido… Esto es así, porque por lo general nos aportan una satisfacción inmediata, que acaba enganchando. Y es que, en el fondo, “echarse a perder” es mucho más fácil y rápido que llevar una vida sana y equilibrada. Pero de eso hablaré en otro artículo 😉

 

 

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