Desarrollo personal

¿Cómo adquirir hábitos saludables que te ayuden a lograr tus metas?

hábitos-saludables

Objetivos, motivación y autoestima

¿Alguna vez te has marcado una meta, un objetivo, pero la motivación te ha durado más bien poco?

Déjame adivinar: te habías emocionado a tope imaginando cómo se iba a transformar tu vida, te compraste todo lo que necesitabas para empezar, lo estuviste intentando unos cuantos días… pero poco a poco la ilusión y las ganas fueron desapareciendo… hasta que tiraste la toalla.

Y es algo que te pasa a menudo.

Sueles empezar con mucho ánimo, pero enseguida te rindes… Te confías creyendo que en unos días ya lo tendrás dominado, y cuando ves que era más difícil de lo que pensabas ¡abandonas!

Y claro, luego te sientes mal contigo mismo.

Pero lo que es peor: cada vez confías menos en tu propia palabra, en tu fuerza de voluntad  y en tus capacidades.

Se van resintiendo tu auto-concepto y tu auto-eficacia (lo que opinas de ti mismo y lo capaz que te sientes de hacer o lograr cosas).

Esto es lo que les pasa a quienes han intentado dejar de fumar mil veces, por ejemplo. Llega un momento en el que, cuando vuelven a pensar «mañana lo dejo», su vocecita maligna interna se descojona y le contesta «sí, claro, no te lo crees ni tú».

tabaco-fumar-adiccion-dejar

 

Necesitas hábitos para lograr el éxito

Pero bueno, no sufras, que por suerte este círculo vicioso de empezar y abandonar metas, tiene solución.

Te anticipo que la clave para conseguir un objetivo es instaurar HÁBITOS.

El éxito es la suma de pequeñas acciones repetidas a día tras día.

Lo bueno de los hábitos es que (una vez los has integrado)  son automáticos. Es decir, que le ahorras energía a tu cerebro, porque no tiene que andar tomando decisiones. Y eso significa que habrá menos espacio para la pereza.

Por ejemplo, si te has apuntado a natación y tienes pensado ir a primera hora del día, pero no estás muy comprometido con tu meta, es probable que cada mañana según suene el despertador, pienses «ufff qué sueño, mejor me quedo un ratito más», «hoy es que estoy cansado, hace frío y no me apetece mojarme el pelo…»

Sin embargo, si te comprometes a tope contigo mismo, el hábito de levantarte tal cual suene la alarma y ponerte rumbo a la piscina, te ayudará a hacerlo de forma automática, sin pararte a evaluar cómo te sientes y si hoy te apetece o no.

Lo haces y punto.

Como ir a trabajar (que si por ti fuera, seguro que la mitad de los días no ibas a la oficina)

Y es que a veces tenemos que ser como un jefe y obligarnos a hacer cosas (que sean buenas para nosotros), en vez de hacerle tanto caso a nuestras emociones, a la pereza, a las ganas de satisfacción inmediata y a lo que nos apetece en el momento (factores que suelen ser grandes auto-saboteadores)

Imagina que tu vida fuera una empresa, y tú fueras el CEO (el líder, el jefazo) de ella. ¿Qué decisiones tomarías para que tu empresa creciera y mejorara? ¿Qué cosas no permitirías?

Vamos a ver qué podemos hacer para evitar frustrarnos y tirar la toalla.

 

 Hábitos saludables

  • Madrugar
  • Ser productivo
  • No criticar
  • Dormir 8 horas
  • Reciclar
  • Ser más amable
  • Estudiar un idioma
  • Alimentarte de forma saludable
  • Mantener la casa limpia y recogida
  • Tener pensamientos positivos
  • Ser agradecido
  • Llevar un estilo de vida ordenada, con horarios y rutinas
  • Dedicarte una hora diaria para cuidarte y conectar contigo mismo
  • Leer durante media hora cada noche

Todo ello son ejemplos de objetivos saludables (buenos para ti) a largo plazo, que requieren de buenos hábitos. Así que ten en cuenta que en este artículo no sólo me refiero a mejorar tu dieta o hacer ejercicio (que también).

Un hábito positivo es cualquier acto repetido en el tiempo, que te ayude a llevar una vida más feliz, más consciente, organizada y beneficiosa para ti.

Y ahí se esconde otra clave importante: Debes plantearte tu objetivo como un nuevo estilo de vida, algo que te va a acompañar permanentemente (no es sólo una meta a conseguir, también hay que mantenerla en el tiempo).

¿Cuánto se tarda en adquirir un hábito?

Un estudio del University College de Londres, realizado por Jane Wardle, asegura que en verdad son necesarios 66 días para crear realmente un hábito y mantenerlo durante años.

Es decir, para llegar a automatizarlo absolutamente, sin necesidad de voluntad. Sin tener que pensar en ponerte a hacerlo, porque ya te sale de forma natural.

 

tiempo-perder-reloj

 

Hasta ahora se creía que los hábitos se adquirían en 21 o en 28 días. Pero realmente no es tiempo suficiente para que las neuronas generen y asienten esas nuevas conexiones, hasta el punto del automatismo.

¿Entonces? Si habías intentado alcanzar tu meta esforzándote a tope durante 21 días y relajándote después, habrás comprobado que el hábito no te duró mucho más.

Claro, porque al no estar del todo asimilado el nuevo comportamiento (pero tú creerte que sí), te relajas con tu objetivo…  Te permites no cumplirlo cada día (o hacerlo a medias), y eso hace que termines abandonándolo ¡después de todo el esfuerzo que te había costado!

Así que ahora, antes de ponerte como loco a adquirir cualquier hábito saludable que se ponga de moda o se te pase por la cabeza, tómate un momento para pensar:

Tres cosas que

debes tener en cuenta

La inversión, los resultados y la coherencia. Es decir:

  1. CUÁNTO ESFUERZO TE VA A COSTAR CADA UNA DE LAS ACCIONES QUE COMPONEN ESE NUEVO HÁBITO.

Ten en cuenta que no es lo mismo comer una pieza de fruta al día, que salir a correr una hora y media por las mañanas.  

Puede que el segundo hábito conlleve, por ejemplo, acostarte antes y levantarte muy temprano, no desayunar hasta que vuelvas de tu carrera, vencer la pereza matutina; tener fuerza de voluntad aunque llueva o haga frío; reorganizar todo tu horario para que quepa en él tu nueva actividad…

Sin embargo, comerte la manzana es tan sencillo como ir a la nevera, lavar la fruta y llevártela a la boca. 

Si nunca has hecho ejercicio, sueles acostarte tarde por las noches, te cuesta horrores madrugar y no estás en forma, es muy probable que te cueste mucho introducir todos esos cambios de golpe.

Quizás sea mejor empezar implantando pequeñas acciones que te resulten más sencillas, y ya poco a poco ir añadiendo nuevos rituales que te acerquen a ese estilo de vida que deseas, ¿no crees?

¡Póntelo fácil!

Por ejemplo, puedes empezar por caminar rápido (o trotar) 15 minutos, por las tardes al volver del trabajo. Y poco a poco ir aumentando la intensidad y tiempo del ejercicio, a la vez que reajustas tus horarios de sueño. Cuando ya te hayas acostumbrado a madrugar y a correr, podrás dar el siguiente paso de combinar ambos hábitos.

2. CUÁNTO VAS A TARDAR EN VER RESULTADOS

Si eres de las personas que siempre actúan guiados por la recompensa o la satisfacción inmediatas, siento decirte que lo tienes más complicado que quienes miran a largo plazo y tienen paciencia.

Pero no está todo perdido.

Simplemente tendrás que aprender a ver con orgullo y satisfacción cada pasito que des, y cada resultado que coseches (sigue leyendo, que más adelante te ayudo a hacerlo)

Pon el foco en ti mismo. En lo bien que te sientes por los esfuerzos que estás haciendo, por lo maduro que estás siendo al tomar las riendas de tu vida y comportarte como un adulto responsable, el director de tu empresa.

Deja de buscar la satisfacción afuera.

Míralo como si estuvieras sembrando un campo. Pones las semillas, las riegas, aras la tierra, sigues regando… y te mantienes paciente. Porque sabes que aunque no puedas verlo ahora, dentro de poco brotarán los frutos de tu esfuerzo, recogerás lo que has cosechado y podrás disfrutar de los resultados.

El psicólogo Walter Mischel demostró en un  estudio realizado en niños en los años 60, que quienes eran pacientes y conseguían auto-controlarse esperando la gratificación demorada, tenían más éxito en sus vidas adultas, que aquellos que preferían la satisfacción inmediata (comiéndose la golosina tal cual se la ponían delante, en vez de esperar los 15 minutos que les proponían).

3. Cuida sobre todo QUE ESE HÁBITO VAYA CON TUS VALORES.

Para que te sientas profundamente retado y motivado por tu objetivo, es fundamental que sea algo que vaya contigo, que sea realmente importante para ti. Veámoslo:

 

¿Para qué quieres lograrlo?

Cuanto más conectado estés con el motivo de tu objetivo, más fácil te resultará conseguirlo.

Pregúntate “para qué” quieres conseguir instaurar ese hábito (no “por qué”)

Por ejemplo, si para ti es importante la salud, tener energía para vivir bien y a gusto en tu cuerpo, seguro que te costará mucho menos introducir hábitos saludables en tu dieta, o hacer ejercicio a diario.

 

comida-salud

 

En cambio, si te pones a hacer la “operación bikini” simplemente porque tu mejor amiga también la hace (pero en el fondo te importa poco adelgazar), seguramente no dures ni una semana.

 

La recompensa

Para mantener la motivación, es muy potente hacer un ejercicio de visualización.

Cierra los ojos e imagínate a ti mismo dentro de un tiempo. Cuando ya tengas automatizado tu nuevo hábito y tu vida haya mejorado como deseas.

Visualízate disfrutando del resultado, de los frutos que te traerá esa nueva costumbre beneficiosa.

Siéntete tal como te sentirás. Lleno de satisfacción y energía.

 

mujer-cuerpo-gimnasio

 

Haz este sencillo ejercicio cada vez que te fallen las fuerzas, o necesites re-enfocarte en tu hábito.

Cuanto más nítido te visualices y te sientas (como si ya lo hubieras conseguido) mayor impacto tendrá en tu cerebro.

Lo estarás programando para que actúe conforme a esa «realidad» que acabas de crear.

¡Hackea tu mente con esta dinámica de PNL (programación neurolinguística) que te acabo de contar, y ya verás como consigues un chute de motivación al instante!

 

Mide tu progreso

Es fundamental empezar con el hábito y medir el avance que vas haciendo. Lo ideal es llevar un registro diario, de forma escrita, o mediante alguna app que te ayude.

Debes registrarlo, tanto si avanzas, como si “fallas” (aunque realmente, el único fallo sería abandonar… así que, aunque flaquees en algún momento, recuerda que eso significa que lo estás intentado, ¡y ya es un triunfo en sí mismo!)

Se trata de acumular el mayor número de días esforzándote por lograr tu hábito, para que tus neuronas sigan creando las conexiones necesarias. Aunque lógicamente, cuantos más aciertos acumules, más rápido será el proceso de automatización.

 

escribe-cuaderno

 

Después, es recomendable que te hagas una auto-evaluación cada 21 días. En caso de haber cumplido con tu objetivo todos esos días seguidos, es momento de aumentar la intensidad de esa acción, o de introducir una nueva.

La mejor manera de ver si es momento para hacer esto, es notar que esa acción que hacías, ya no te genera  casi esfuerzo tras esos 21 días.

En caso de que aún te cueste mucho (o no hayas logrado hacerlo diariamente sin “fallar”), significa que aún no estás preparado para intensificar o introducir un nuevo hábito. Así que mejor continúa haciéndolo otros 21 días como hasta ahora, y después vuelve a evaluarte.

Consejos extra:

 

NO TE PONGAS METAS DEMASIADO ELEVADAS AL PRINCIPIO.

Así evitarás frustrarte y terminar abandonando, o cogiéndole manía al objetivo.

Aprende a marcarte objetivos alcanzables gracias a este ejercicio de coaching.

 

¡CUIDADO CON LOS MALOS HÁBITOS!

Este artículo que he escrito va sobre hábitos saludables, pero debes tener en cuenta que los malos se suelen adquirir mucho más rápido… Esto es así, porque por lo general nos aportan una satisfacción inmediata, que acaba enganchando. Y es que, en el fondo, «echarse a perder» es mucho más fácil y rápido que llevar una vida sana y equilibrada. Pero de eso hablaré en otro artículo 😉

Por ejemplo, para alimentarte sano no sólo tendrás que acostumbrarte a comer manzanas. Debes desactivar también el mal hábito de comer dulces y  comida basura.

Porque lo importante no es sólo lo que haces, también lo que dejas de hacer.

Otro mal hábito que te animo a eliminar de tu vida es el de ponerte excusas y justificar tus errores.

 

BUSCA AYUDA

Si siempre intentas mejorar tu vida, pero acabas tirando la toalla (ya sea por falta de motivación, por tener una mala estrategia, por vaguería o por el motivo que sea), quizás te vendría bien contar con la ayuda de un profesional que te ayude a mantener el foco y el ánimo firmes. El coaching es la mejor herramienta para ayudarte a conseguir tus metas de forma inteligente, efectiva y duradera. 

¡Deja de perder el tiempo, invierte en lo importante, apuesta por ti!

 

humor-objetivo- y-lo-sabes-julio-iglesias-meme

 

Gracias por leerme, espero que te sirva.

Un abrazo,

Ainoa

¡No te pierdas estos artículos!

mujer-espejo-autoestima

Aumenta tu autoestima

La relación que tienes contigo mismo es la más larga que tendrás en tu vida. No puedes escapar de ti, así que más vale que te gustes y te lleves bien contigo

Leer Más >>

Deja un comentario

Ai hop Coaching te informa que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando este formulario serán tratados por Ainoa Espejo Álvarez como responsable de esta web.
La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicito es para gestionar los comentarios que realizas en este blog.
Legitimación: Consentimiento del interesado.El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no atender pueda tu solicitud.

  • Como usuario e interesado te informo que los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de OVH Hispano (proveedor de hosting de Ai hop Coaching) dentro de la UE. Ver política de privacidad de OVH.
  • Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@ aihopcoaching.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.
    Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en mi página web: https://aihopcoaching.com, así como consultar mi política de privacidad.

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.